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¿Te ha pasado alguna vez que te ha molestado el estómago y te has tomado una manzanilla? ¿O tenías gases y se solucionaron tomando una infusión de anís verde? Pues con las emociones también puedes hacer lo mismo si utilizas las Flores de Bach.

Las Flores de Bach son extractos de diferentes flores y plantas, 38 en total, que actúan a nivel emocional.

Se llaman así porque este sistema fue investigado y creado Dr. Bach, que era Médico cirujano, bacteriólogo, patólogo y homeópata.

Ya en su época el Dr. Bach trataba a las personas como un conjunto, de forma holística. Trataba sus emociones, sus dolencias, pensamientos, forma de vida, trabajo, relaciones personales, la forma de enfrentarse a las situaciones cotidianas, sus miedos… Y descubrió que de esta forma se activaban otra vez los procesos de sanación del cuerpo, que volvía a su estado de salud normal.

La intención del Dr. Bach cuando creó este sistema, era que cada persona dependiendo de sus síntomas emocionales y de su estado de ánimo fuese capaz de tratarse a sí misma. Quería crear un sistema sencillo y al alcance de todas las personas. Por eso se fue al campo a investigar con la naturaleza, con aquellas flores y plantas que se pudiesen encontrar solo saliendo a pasear por el campo, ¿Sencillo verdad?

Por eso los extractos son de plantas y flores muy comunes como el olivo, el pino, la vid, el acebo… así hasta las 38 que componen el sistema. Cada una de ellas actúa en una personalidad diferente, en una forma de hacer las cosas diferente, en emociones que se nos quedan “atascadas” de experiencias dolorosas.

¿Has oído hablar de la somatización de la enfermedad?

Cuando tienes pensamientos repetitivos sobre una misma cosa día tras día, si has tenido alguna situación traumática en tu niñez o en el pasado, cuando tienes un disgusto, una discusión… todas las vivencias que tenemos en nuestra vida van formando nuestra forma de pensar, de ser, de actuar y de sentir. Y llega un momento en que puede que la situación se haga insostenible, que tengamos enfermedades de cualquier tipo: hipertensión, ataques de ansiedad, enfermedades óseas… eso quiere decir que la huella de todo lo que has vivido ha llegado a producir esos efectos que notas ahora en tu cuerpo.

Y entonces como la manzanilla alivia el estómago, una de las flores, por ejemplo Oak (en castellano Roble) ayuda a personas desalentadas o desesperadas.

Cada planta o flor del total de las 38 esencias funciona de una forma específica en nuestras emociones y por tanto también llega a calmar los efectos psicológicos, psicosomáticos o físicos que podamos tener.

Las Flores de Bach transforman las actitudes y formas de pensar negativas en positivas.

Y me gustaría encuadrar el “negativas y positivas”.

Desde mi punto de vista las formas de pensar negativas son aquellas que nos hacen sentir mal y las positivas aquellas que nos hacen sentir bien, sean cuales sean las emociones asociadas.

Las Flores de Bach actúan de forma que restablecen el equilibrio emocional de la persona, e incluso fortalecen el sistema inmunológico que puede resultar muy afectado dependiendo del tipo de enfermedad que tengamos, o si tenemos, por ejemplo, situaciones de fuerte estrés.

¿Cómo se toman las Flores de Bach?

Se toman en forma de gotas que puedes tomar solas o mezcladas con alimentos. Y puedes encontrarlas en herboristerías e incluso en farmacias que ofrezcan homeopatía.

Se pueden mezclar hasta siete esencias diferentes como máximo para que puedan actuar de forma correcta.

No tienen ningún efecto secundario y también son compatibles con cualquier medicación que estés tomando sea homeopática o farmacológica. Además no producen ninguna adicción

Pueden tomarlas las personas de cualquier edad, también bebes y mujeres embarazadas y… también se les pueden dar a plantas y a animales de todas las especies.

Yo tengo experiencia tanto conmigo misma, como con mis clientes, con resultados en muchos casos espectaculares.

Y también he trabajado con animales, empezando con los perros que he tenido (los dos adoptados), para tratar el sentimiento de abandono, los cambios, adaptarse al nuevo hogar… y luego las situaciones cambiantes del día a día. Incluso con mi pareja de periquitos que después de una mudanza estaban muy asustados y no cantaban, les di Flores de Bach y en cuestión de dos semanas ya actuaban de forma normal.

Recuerdo que las primeras veces que tomé las Flores de Bach, hace ya más de veinte años, iba a una farmacia en Barcelona en la que me daban un listado de las flores, con sus aplicaciones y síntomas emocionales. Yo leía aquella hoja y me parecía que las necesitaba todas, sin embargo escogía solo las siete en las que veía yo que tenia los síntomas más fuertes. Y me ayudaron muchísimo en una época de mi vida muy dura.

Así que hoy en día las Flores de Bach están al alcance de todas las personas que quieran mejorar de una forma diferente. Puedes escogerlas tú o puedes reservar una cita conmigo, que aparte de la sesión que hagamos siempre recomiendo las flores más idóneas para el estado en el que te encuentres en este momento.

¿Quieres ver el vídeo?

Espero y deseo que este artículo te haya servido.

Un abrazo,

Amalia

Estamos en Navidad, días de amor y buenos deseos, sin embargo, inmersos en los preparativos de comidas y cenas y de compras navideñas, se nos olvida el sentido de estas fiestas, el AMOR.

Tenemos reuniones familiares en las que muchas veces se producen desencuentros y vivimos malos momentos que nos hacen desear que no lleguen estas fechas, que no tengamos que ir a esta o aquella comida, que por favor nos surja alguna situación o complicación para no ir “allí” o no ver a aquella persona.

Recuerda que siempre siempre tienes elección, y siempre siempre tienes poder de decisión sobre lo que haces en tu vida. Solo tienes que ser capaz de sostener el que tal o cual persona se moleste porque no has acudido a la reunión. Pero piensa que no pasa nada, y cada persona se va a sentir como se sienta y no depende de ti o de lo que tú hagas. Cada uno somos responsables de cómo nos sentimos en nuestra vida. Aunque a veces es más fácil hacer sentir responsables a los demás.

Así que te deseo que estés donde estés seas FELIZ y te sientas ALEGRE por con quien estás, por cómo estás y lo que hagas en cada momento. Que siempre tengas el corazón lleno de AMOR.

Y como continuación de mis deseos para esta navidad te envío un regalo, una antigua bendición irlandesa.

Te deseo lo mejor de todo corazón:

Que el camino salga a tu encuentro.

Que el viento siempre esté detrás de ti y la lluvia caiga suave sobre tus campos. Y hasta que nos volvamos a encontrar, que Dios te sostenga suavemente en la palma de su mano.

Que vivas por el tiempo que tú quieras, y que siempre quieras vivir plenamente.

Recuerda siempre olvidar las cosas que te entristecieron, pero nunca olvides recordar aquellas que te alegraron.

Recuerda siempre olvidar a los amigos que resultaron falsos, pero nunca olvides recordar a aquellos que permanecieron fieles.

Recuerda siempre olvidar los problemas que ya pasaron, pero nunca olvides recordar las bendiciones de cada día.

Que el día más triste de tu futuro no sea peor que el día más feliz de tu pasado.

Que nunca caiga el techo encima de ti y que los amigos reunidos debajo de él nunca se vayan.

Que siempre tengas palabras cálidas en un anochecer frío, una luna llena en una noche oscura, y que el camino siempre se abra a tu puerta.

Que vivas cien años, con un año extra para arrepentirte.

Que el Señor te guarde en su mano, y no apriete mucho su puño.

Que tus vecinos te respeten, los problemas te abandonen, los ángeles te protejan, y el cielo te acoja. Y que la fortuna de las colinas irlandesas te abrace.

Que las bendiciones de San Patricio te contemplen.

Que tus bolsillos estén pesados y tu corazón ligero.

Que la buena suerte te persiga, y cada día y cada noche tengas muros contra el viento, un techo para la lluvia, bebidas junto al fuego, risas para que te consuelen aquellos a quienes amas, y que se colme tu corazón con todo lo que desees.

Que Dios esté contigo y te bendiga, que veas a los hijos de tus hijos, que el infortunio te sea breve y te deje rico en bendiciones.

Que no conozcas nada más que la felicidad.

Desde este día en adelante, que Dios te conceda muchos años de vida, seguro Él sabe que la tierra no tiene suficientes ángeles.

¡Felices Fiestas!

Un fuerte abrazo!

Amalia

Te invito a una charla enfocada a aprender aquello que necesitas para transformarte y tomar conciencia de tu propia valía.

¿No sabes decir NO? ¿Siempre estas triste o llorando? ¿Tienes ataques de ansiedad? ¿Siempre atraes el mismo tipo de pareja? ¿No puedes tener relaciones íntimas? ¿Sientes que no vales nada? ¿Siempre sientes que te están juzgando? ¿Tienes dolor en las articulaciones? ¿Te sientes impotente?

De esta charla te llevarás herramientas que te serán útiles en tu día a día para que puedas coger la escalera y salir del pozo en el que te encuentras en este momento.

Trataremos técnicas y recursos para que aprendas a decir NO de forma firme, sin sentirte culpable. De forma que te sorprenderás de que al final no pasa nada malo cuando dices NO.

Descubrirás la causa de que atraigas siempre el mismo tipo de pareja, que es lo que al final te ha hecho decir: “todos los hombres son iguales” o “no quiero tener nada que ver con los hombres”.

Aprenderás como aliviar tu malestar emocional para poder quitarte ese peso de encima que hace tanto tiempo que llevas. Y también para que se alivien tus dolencias físicas y puedas disfrutar tus relaciones íntimas. Y empezarás a sentir tranquilidad y paz.

¡¡Aunque ahora te parezca difícil!!

Esta charla es online en directo de forma que podrás verme y escucharme y tendrás un chat en el que podrás preguntar y expresar todo aquello que te preocupa. Eso sí, es imprescindible que te inscribas en el enlace que verás al pie:

Atrás han quedado los días de acostarte de madrugada, de levantarte sin despertador, salir con los amigos, tumbarte al sol sin más preocupación que la de ponerte el bronceador o estar todo el día en plena montaña, rodeado solo del verde de la vegetación y el azul del cielo.

Quizás se acabo el plazo que te diste para afrontar aquellas tareas o situaciones difíciles en tu vida, como si dijeses: ya lo pensaré después de las vacaciones, ¡ahora disfruta!

Y al acabar ese período, ahora que ya estamos en septiembre, hay que volver a la rutina, a poner el despertador, a las interminables reuniones, al montón de papeles que te esperan encima de la mesa o a realizar aquel trabajo al que te dedicas y que puede que no te guste, ¡durante todo un año!.

Sientes cansancio, mal humor, no tienes ganas de hacer nada, puede que estés irritable, quizás te cuesta dormir, no te concentras, tal vez sientas ansiedad, tu optimismo se ha ido a algún lugar del que parece no querer regresar…

Si es tu caso tengo para ti dos noticias, una mala y una buena:

La mala noticia es que padeces lo que se denomina: Síndrome Postvacacional. Pero tranquilízate, no eres la única persona que lo sufre, es un estado de ánimo muy frecuente al acabar una etapa de nuestra vida en la que hemos disfrutado, y pasar a otra con la expectativa de no pasarlo bien.

La buena noticia es que es un estado emocional transitorio, que remite tras un periodo de adaptación a las nuevas rutinas, y eso suele pasar en unos quince días, dependiendo de cada persona, claro está.

El verano es una estación del año que invita a hacer aquello que nos gusta, a disfrutar, a conectar con la naturaleza. Sobre todo en vacaciones. Quizás debido a las creencias y patrones de conducta que seguimos en Occidente y que aprendimos desde niños. En cambio el invierno más bien invita al recogimiento.

¿Por qué pasa esto?

En época de vacaciones decimos que “desconectamos”, y es cierto, desconectamos de la tecnología, del teléfono, del trabajo, de las obligaciones, de la rutina, de las personas que nos desagradan.

¿Y qué pasa cuando desconectamos de todo eso? Pues que conectamos con nosotras mismas, con nuestros gustos, nuestras aficiones, nuestra forma de disfrutar del tiempo libre, de las personas que amamos. En resumen que nos permitimos a hacer lo que verdaderamente queremos. Como resultado también sonreímos más. Yo diría que más que una conexión es una reconexión.

Y un buen día cuando ya estamos adaptados a esta reconexión, cuando ya nos sentimos otra vez a nosotras mismas, se acaban las vacaciones ¡y otra vez a la rutina anual!

Es como si gritásemos desesperadamente ¡No quiero! como cuando éramos niñas y llorábamos porque teníamos que volver al colegio.

¿Y cómo puedes superarlo?

Te voy a dejar algunos consejos para poder superar este altibajo:

  • Vuelve de las vacaciones con suficiente tiempo para deshacer las maletas, ir a comprar, planchar la ropa, si lo necesitas, y realizar aquellas tareas que precises para volver al trabajo con tranquilidad y con todo en orden. Si, ya sé que quieres aprovechar hasta el último minuto, sin embargo eso puede generarte estrés, ya que no tendrás tiempo para organizarte.
  • Respeta las horas de descanso. Cuando estamos de vacaciones, al no tener horarios, nos vamos a dormir a la hora que nos apetece. Sin embargo de vuelta a la rutina el despertador sonará y no tendrás otro remedio que levantarte. Lo ideal es descansar siete u ocho horas diarias, estaría bien que respetases esas horas.
  • Disminuye el consumo de cafeína y alcohol. La cafeína es excitante y agrava el estrés. Y el alcohol es un depresor del sistema nervioso, por lo que puede agudizar la tristeza, la depresión y la apatía. Es aconsejable que disminuyas o evites en lo posible el consumo, al menos durante los primeros días.
  • Prioriza. Probablemente te encontraras un montón de tareas por realizar. Analízalas y prioriza, eso te ayudará a organizarte.
  • Fíjate en lo positivo. Durante el día nos pasan muchas cosas buenas, fíjate en ellas y si quieres puedes hacer una lista y leerla al final del día.
  • Dedícate tiempo a ti. Organiza tu agenda de forma que puedas realizar actividades que te gusten, quedar con amigos, hacer deporte, pasear por el parque…

También te dejo algunos consejos que van un poco más allá. Este estado emocional quizás está intentando avisarte de algunos cambios más profundos que puedes o debes  realizar en tu vida:

  • Deshazte de  los pensamientos recurrentes, esos pensamientos casi siempre suelen ser negativos y provocan aparezca o se incremente la ansiedad. Fíjate en el momento que aparecen y distrae tu mente repitiendo una frase que te guste y te fortalezca, por ejemplo: Cada día estoy mejor, o bien: realizo mi trabajo con seguridad y rapidez.
  • Aprende a decir “NO” y a poner límites, muchas veces hacemos cosas que no queremos hacer, o nos cargamos con responsabilidades que no son nuestras, por miedo a que si decimos NO, se enfaden con nosotras o que no nos quieran, o que….. Sin embargo cada día que pasa nos sentimos más incómodas, como si llevásemos un peso sobre nuestros hombros. Así que puedes empezar a decir NO con pequeñas cosas, verás cómo reaccionan los demás ante esa negación. Y poco a poco te irás atreviendo más, ya verás lo bien que sienta.
  • Piensa en lo que has hecho en vacaciones, aquellas cosas que te han hecho sentir bien. Una vez las tengas (puedes hacer una lista), estudia si las puedes hacer durante todo el año, si puedes incluirlas en tu rutina o si hay alguna que pueda ser similar o sustituir a las que has realizado en vacaciones.
  • Date cuenta también de las cosas que no has hecho y si puedes “no hacerlas” durante el año.
  • Examina las personas que hay a tu alrededor. ¿Cómo te hacen sentir? ¿Cómo actúan contigo? ¿Cómo te hablan? Si no te gusta lo que ves, respétate lo suficiente para dejarlas ir de tu vida.
  • Medita. Es una de las primeras cosas que recomiendo a las personas que se acercan a mí. Puedes incluir la meditación en ese tiempo que has pensado dedicarte a ti. La meditación puede durar desde un minuto hasta una hora. Puedes visitar mi canal de Youtube y podrás ver algunas hay meditaciones guiadas.
  • Haz lo que quieres hacer. Si quieres hacer algo y lo postergas, analiza el porqué, deja tus excusas de lado y hazlo. Y si resulta que la frase se convierte en “haz lo que debes hacer”, analiza también porque deberías hacerlo y si es algo positivo para ti, cambia los verbos “tener y deber” por otros como por ejemplo “decidir” que no implica obligación.
  • Quítale importancia a las cosas. Cuanta más importancia le das a algo, más carga emocional tiene.
  • Ríe. Ríe a carcajadas, juega como una niña. Juega con tus amigos, pareja, hijos, compañeros de trabajo, mascotas… La risa es uno de los mejores vehículos para liberar el estrés.

Y si tu estado sigue igual, quizás hay algo más profundo que tratar. La PNL y la Hipnosis Ericksoniana te ayudarán a liberar todas esas emociones contenidas y también para transformar tus hábitos y creencias. Seguro que te ira muy bien, te lo digo por experiencia.

Puedes contactarme aquí ante cualquier pregunta o para solicitar una cita:

https://amaliamartinez.es/contacto

Muchas muchas gracias por leerme y por seguirme.

Un abrazo!!

Amalia

Recuerdo que mi madre siempre decía: “es de bien nacido el ser agradecido”. Conforme han ido pasando los años he entendido el porqué. Lo que pasa que a lo mejor no era lo mismo que quería decirme ella…

Empezaré por decirte que las personas vibramos, vibramos emocionalmente, como vibra un diapasón. Un diapasón cuando lo tocas vibra, una campana cuando la tocas también vibra,… los objetos vibran, y las personas también vibramos.

Sin embargo las personas vibramos dependiendo de nuestro estado emocional. Si nuestro estado emocional es de depresión la vibración es muy baja. Fíjate que pasa cuando tienes depresión, cuando estas deprimida no te quieres mover, es como que te sientes pesada, sin ganas de hacer nada.

Y ahora te voy a poner el ejemplo contrario ¿Qué pasa cuando estas enamorada? Todo es expansión, todo es alegría, todo es hacer cosas, tienes ganas de ir a todos sitios, de moverte, de hacer… te sientes muy diferente. Es como si todo el universo estuviese a tu alcance

Por el medio hay otros muchos estados, dependiendo de la emoción así es la vibración. Por ejemplo, el estado emocional de vergüenza es el estado de vibración más bajo que puede tener un ser humano. Seguramente habrás podido escuchar el típico: “tierra trágame” cuando tienes mucha vergüenza. Ocurre cuando quieres desaparecer, es la vibración más baja de todas. Y la más alta es el amor, la iluminación…

Por eso cuando tengo clientes en mi consulta, prefiero que expresen rabia, qué tengan vergüenza o estén deprimidos. Porque la vibración de la ira o de la rabia es mucho más alta la de la vergüenza o a la de la depresión. Si vibras más alto puedes ir accediendo a vibraciones cada vez más altas y sanar más fácilmente, liberar las emociones que tengas que liberar.

Si quieres leer sobre la vibración y las emociones te recomiendo un libro: “El poder contra la fuerza” de David R. Hawkins.

La vibración de la gratitud es una vibración muy alta y la gratitud es algo a lo que generalmente no estamos acostumbrados. Y no digo la gratitud de decir “Gracias” porque te sirvan el plato en la mesa o “Gracias” porque te dejen pasar en un determinado sitio, que te abran la puerta, o que en el paso cebra se paren los coches

A la gratitud que yo me refiero es a la gratitud de saber que lo tienes todo, de saber la cantidad y cantidad de cosas que tienes en tu vida sin darte cuenta de ello. Por ejemplo, damos por supuesto que tenemos agua, que abrimos el grifo y cuando lo abrimos sale agua, hay que agradecer eso. Damos por supuesto que tendremos un plato de comida en la mesa, que tenemos unos zapatos para llevar. Damos por supuesto que tenemos manos, que tenemos codos, hombros, que todo nuestro cuerpo funciona correctamente, damos por supuesto que tenemos un coche, una moto, un patinete, una bicicleta o el medio de transporte que sea. O que incluso podemos ir caminando. Es otra cosa a agradecer, que podemos ir caminando. Hay personas que no pueden caminar (puede ser temporalmente). A mí me paso durante una temporada bastante larga, que no podía caminar. ¡Gracias porque ahora puedo caminar!

¿Que es lo que pasa cuando estamos en estado de gratitud?

Que si estamos en estado de gratitud podemos acceder a estar mejor, podemos acceder a nuestro bienestar. Si estamos en estado de gratitud nos damos cuenta de la cantidad de cosas que tenemos en nuestra vida. Y al darnos cuenta de ello nos fijamos en lo bueno, dejamos de fijarnos en lo que no tenemos en nuestra vida.

¿Qué pasa cuando tenemos depresión, cuando estamos tristes? Nos fijamos en lo que no tenemos, y nuesto diálogo interno va diciendo: fíjate que estoy sola, fíjate el trabajo que tengo… El fíjate puede ser muy extenso.

Claro, si nos fijamos en lo que no tenemos, nos fijamos en la escasez, y ya la tenemos liada…, nos metemos en la escasez y vamos bajando la vibración. Si nos centramos en la gratitud, nos centramos en la abundancia, y eso nos hace ¡EXPANDIRNOS!

Centrarnos en la gratitud y agradecer cada día lo que tenemos es algo que recomiendo muchísimo. Y es una de las cosas que yo misma hice en una temporada que tuve muy dura, la verdad. Una de las primeras cosas que empecé a hacer fue mi LIBRETA DE GRATITUD, y la recomiendo a todo el mundo. Porque ni te imaginas la cantidad de cosas que hay por las que estar agradecidas.

Yo recuerdo que el primer día (y les pasa a muchos clientes míos) solo escribí tres frases: gracias por mi piso, gracias por mi coche y poca cosa más. El segundo día me di cuenta: tengo agua en casa, tengo zapatos que ponerme, tengo vestidos, tengo ropa, tengo…SALUD. Vale, igual hoy tengo dolor de estómago, es igual déjalo, ¡TENGO SALUD!

Céntrate en lo que sí funciona, porque la emoción sigue el pensamiento y si piensas en cosas tristes, si piensas en carencia, te acabas encontrando mal. Es muy importante centrarse en la gratitud, centrarte en lo que tienes, centrarte en las cosas buenas que van bien en tu vida, en las cosas buenas que funcionan en tu vida, así podrás alcanzar el bienestar

Con la gratitud puedes parar ese diálogo interno, esa especie de vocecita interior que te va diciendo: fíjate esto que no funciona, fíjate que ahora tengo que ir a trabajar…

Céntrate en lo que SI TIENES. Por ejemplo: igual te ha pasado que te levantas por la mañana y no tienes leche para tomarte tu café matutino, y dices: ¡vaya, pues no tengo leche para tomarme el café! Y empiezas a darle vueltas a que no tienes leche. “Fíjate que no me voy a poder tomar el café, ya podía haberme acordado…” y desde este pensamiento empiezan a aparecer otros pensamientos inútiles que lo único que hacen es desmoralizarte, bajar tu autoestima porque te desempoderan, te estás tratando mal y sin respeto. ¿Cómo empiezas el día entonces? ¡Pues de mal humor!

En cambio si centras tu atención en lo que si tienes, igual tienes zumo en casa, o puedes hacerte una infusión. Pues: “Gracias, porque tengo ese zumo o esa infusión”. Pues hoy toca infusión o zumo, y no pasa absolutamente nada, ya compraré leche y mañana ya tocará café.

Te recomiendo la LIBRETA DE GRATITUD, en una libreta sencilla cualquiera. Puedes poner en la tapa “Libreta de Gratitud” y si puedes por la mañana a primera hora, empieza a escribir aquello por lo que estás agradecida en la vida. Y si no tienes tiempo de escribir puedes ir recitándolo mientras vas en el metro, en el autobús, en el medio de transporte que utilices, y luego escribirlo. El cerebro procesa mucho mejor todo lo que escribimos a mano.

Una herramienta fantástica para centrarte en lo que tienes, para centrarte en lo positivo es el Ho’oponopono, de la que te hablaré en algún video posterior. El Ho’oponopono se centra sobre todo en la gratitud y en el amor.

Si te centras en la gratitud y en el amor hacia los demás, verás como las cosas funcionan mejor en tu día a día.

Si te ha gustado este artículo compártelo con las personas que quieras y empieza por darles las gracias.

Muchas gracias por seguirme y muchas gracias por leerme.

Un abrazo!!

Amalia

La autoestima es el conjunto de creencias, sensaciones, sentimientos y pensamientos que tenemos sobre nosotros mismos.

Tener una buena autoestima, una autoestima saludable nos acercara, nos permitirá conseguir todo aquello que queremos hacer en nuestra vida y además nos ayudará y permitirá vivir plenamente, como nosotras queremos.

Además es muy importante tener una buena autoestima, una autoestima cuidada, que sea fuerte, para que todas aquellas cosas que nos puedan decir los demás no nos afecten en todos los aspectos. Para poder vivir plenamente todas las experiencias y todas las vivencias que tenemos en nuestra vida.

Muchas veces llegamos a la edad adulta con una autoestima baja, una autoestima minada por todas aquellas cosas que nos han dicho las personas que queremos: nuestros padres, hermanos, familia, pareja o amigos. Muchas veces esas palabras no eran malintencionadas, pero que poco a poco, sobre todo hasta los siete años de edad, han ido menoscabando y dañando nuestra autoestima. Y llega un momento en nuestra vida que tenemos que cuidarnos de ella, fortalecerla.

¿Cómo conseguimos fortalecer nuestra autoestima?

Debido a que el cerebro funciona por repetición. Podemos repetirnos aquello que nos hará fortalecer esa autoestima. Por ejemplo, si durante nuestra vida nos han ido repitiendo: eres tonto, no sacas buenas notas, esto no lo haces bien, no eres capaz de hacer eso… al final lo acabas creyendo y no te crees capaz de hacer determinadas cosas en tu vida, sean las que sean…

Para construir una buena autoestima tendremos que ir haciendo diferentes ejercicios. Uno de los ejercicios, que vamos a hacer hoy, es una Declaración de Autoestima de Virginia Satir, que a mí siempre me ha gustado mucho y que he utilizado muy a menudo, tanto en estados de relajación como leyéndola y repitiéndola constantemente.

Te voy a guiar en una relajación para que tranquilamente, sentada o estirada, puedas ir escuchando mis palabras todas las veces que quieras.

¿Preparada? ¡Haz clic en el video!

Yo soy yo

En todo el mundo no existe nadie exactamente igual a mí. Hay personas que tienen aspectos míos, pero ninguna forma el mismo conjunto mío. Por tanto todo lo que sale de mí es auténticamente mío porque yo sola lo elegí.

Todo lo mío me pertenece. Mi cuerpo, todo lo que hace; mi mente, con todos sus pensamientos e ideas; mis ojos, incluyendo todas las imágenes que ven; mis sentimientos cualesquiera que sean: ira, alegría, frustración, amor, decepción, emoción; mi boca y todas las palabras que de ella salen, refinadas, dulces o cortantes, correctas o incorrectas; mi voz fuerte o suave; y todas mis acciones, sean para otros o para mí.

Soy dueña de mis fantasías, mis sueños, mis esperanzas y mis temores.

Son míos mis triunfos y mis éxitos, todos mis fracasos y mis errores.

Puesto que todo lo mío me pertenece puedo llegar a conocerme íntimamente. Al hacerlo puedo llegar a quererme y sentir amistad hacia todas mis partes. Puedo hacer posible que todo lo que me afecta funcione para mis mejores intereses.

Sé que tengo aspectos que me desconciertan y otros que desconozco. Pero mientras yo me estime y me quiera, puedo buscar con valor y optimismo soluciones para las preguntas e ir descubriendo cada vez más.

Como quiera que parezca y suene, diga y haga lo que sea, piense y sea en un momento dado, todo es parte de mi ser. Esto es real y representa el lugar que ocupo en este momento del tiempo.

A la hora de un examen de conciencia, respecto de lo que he dicho y hecho, de lo que he pensado y sentido, algunas cosas resultarán inadecuadas. Pero puedo descartar lo inapropiado, conservar lo bueno e inventar algo nuevo que sustituya a lo descartado.

Puedo ver, oír, sentir, pensar, decir y hacer. Tengo los medios para sobrevivir, para acercarme a los demás, para ser productiva, y para lograr darle sentido y orden al mundo de personas y cosas que me rodean.

Me pertenezco y así puedo construirme

Yo soy yo y estoy bien.

Espero y deseo que te haya gustado esta Declaración de Autoestima repítela cuantas veces quieras ¡cuantas más veces mejor! Para que tu autoestima se fortalezca cada día más.

Además puedes complementar esta Declaración con la Meditación de la Niña Interior.

¡Muchas gracias!

Un fuerte abrazo,

Amalia

Te voy a explicar lo que es el inconsciente. Como trabajamos desde PNL e Hipnosis Ericksoniana.

Seguramente habrás escuchado hablar de subconsciente e inconsciente, del niño interior como lo llamamos en Ho’oponopono y quizás de otras muchas formas de explicar y dividir los procesos mentales de las personas.

El inconsciente es esa parte de nosotros que se encarga de todos los procesos automáticos, de todos aquellos procesos que, de tantas veces que los hemos repetido se han convertido en automáticos. Es como si fuese el piloto automático de un coche o de un avión. Son procesos que funcionan solos sin que seamos conscientes de ellos.

No nos ocupamos de nuestra respiración. No sabemos cómo respiramos. No somos conscientes de ello a no ser que hagamos una meditación y pongamos atención en ella. No sabemos cómo fluye la sangre por nuestras venas, es un proceso inconsciente. Tampoco sabemos cómo hacer latir el corazón, ni mover nuestros músculos.

Te voy a poner un ejemplo que pongo en mis cursos. Seguramente conduzcas algún vehículo, un coche. Al principio, te sientas en el coche y empiezas a mirar y comprobar los retrovisores, te pones el cinturón de seguridad, luego le das a la llave de contacto para arrancar, metes la primera marcha, pisas el embrague y luego pones atención en ir soltando el embrague mientras pisas el acelerador, y si también tienes que prestar atención al freno ya te haces un lio tremendo. Este es un proceso que en un principio nos es muy complicado. Pero conforme vamos adquiriendo práctica, al cabo del tiempo, cuando te sientas en el coche sin pensarlo, o pensando en otras cosas e incluso hablando con otras personas, vas haciendo todas estas cosas hasta que arrancas y no sabes cómo lo has hecho.

Nos pasa igual cuando llegamos hasta la puerta del ascensor de casa y nos preguntamos ¿He cerrado la puerta? Como cerramos y abrimos la puerta de casa tantas veces, se convierte en un proceso automático y cómo vamos distraídos con nuestro propio diálogo interno, abrimos la puerta, salimos, cerramos y giramos la llave sin prestar atención.

¿Qué más hace el inconsciente?

El inconsciente almacena todas y cada una de las vivencias que hemos tenido en nuestra vida, almacena todas las emociones, sonidos, olores, sabores… todas las sensaciones que nos llegan a través de nuestros sentidos: oído, vista, olfato, gusto, tacto, las sensaciones que tenemos en nuestro cuerpo, sensaciones que pueden ser, por ejemplo, dolor de estómago, malestar en alguna zona del cuerpo, me duele el codo… Todas estas sensaciones son almacenadas por nuestro inconsciente.

Si las sensaciones son “buenas”, entonces ¡perfecto y fantástico! Pero si son sensaciones que nos hacen sentir mal, entonces todo cambia…

Si olemos un perfume, si ese perfume es el que ha llevado nuestro primer amor, nos puede traer recuerdos maravillosos porque ese olor nos transporta hasta el momento en el que estábamos con aquella persona, con nuestro primer amor. Y también puede pasar lo contrario. Si olemos algo que olimos o que comimos el día que tuvimos un disgusto mayúsculo, ¡nos sentará fatal!

Se pueden producir asociaciones inconscientes de cualquier imagen, olor, sabor, sonido o sensación corporal de momentos que hemos vivido duros o de momentos en que lo hemos pasado mal. El inconsciente asocia el estimulo con la emoción y muchas veces sin saberlo nos encontramos con malestar, alergias, dolores, tristeza y no sabemos el porqué.

El inconsciente funciona como “Alicia en el país de las maravillas”, como en un cuento. La información que procesa son: imágenes, sonidos, olores y sensaciones, emociones, construye su historia a través de toda esa información. El inconsciente no procesa lenguaje ni palabras. No le expliques con palabras porque no lo entenderá. Y siempre, siempre lo único que quiere es preservar nuestra seguridad, protegernos.

Además el inconsciente procesa de un 95 a un 97 por ciento de la información que llega a través de nuestros sentidos. Cuando el consciente procesa solo el resto. Imagínate la potencia de procesamiento de información de ese “ordenador” interno que se llama inconsciente.

Espero y deseo que te haya servido este vídeo.

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Un fuerte abrazo,

Amalia

EFT son las siglas en ingles de Técnicas de Liberación Emocional. También es conocido como tapping o acupuntura emocional sin agujas.

Es una técnica muy sencilla y a la vez súper efectiva para liberar emociones. Todas esas emociones que poco a poco nos van sacudiendo en el día a día.

¿Qué hacemos en EFT?

En EFT mediante pequeños golpecitos estimulamos los meridianos energéticos que recorren todo nuestro cuerpo. Como las emociones son energía bloqueada de todos aquellos disgustos y todos los impactos emocionales que hemos ido recibiendo a lo largo de toda nuestra vida, hay energía bloqueada a lo largo de todo nuestro cuerpo.

Si has oído hablar de medicina china o de acupuntura sabrás o habrás oído, que nuestro cuerpo esta recorrido por canales energéticos que se llaman meridianos. Si alguno de esos meridianos está bloqueado por alguna de las emociones de las vivencias que hemos experimentado, la energía no fluye ni circula de forma correcta y no nos sentimos bien.

Cualquier persona puede practicar EFT, no es incompatible con nada. Sin embargo puede tener muchos beneficios en todos los aspectos de tu vida. Incluso podrás aprender conmigo técnicas para poder utilizar mientras estás en una reunión de trabajo.

Mediante EFT podemos liberar esa energía bloqueada o acumulada, mediante pequeños toques en determinados puntos que corresponden a esos meridianos energéticos.

Puedes aprender EFT haciendo terapia conmigo o bien asistiendo a alguno de mis cursos. También puedes hacer el curso online de “EFT para principiantes” a tu propio ritmo, inscríbete siguiendo el siguiente enlace: http://bit.ly/AmaliaMartinez-EFTU

EFT es una técnica súper útil, súper efectiva y además muy fácil de aplicar.

Accede a las formaciones que imparto desde la página de formación.

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Un fuerte abrazo,

Amalia

La relación con nuestra niña interior es la relación más importante en toda nuestra vida, más importante que cualquier otra relación. Haz esta meditación cada día hasta que tu niña interior esté feliz y sonría. Y luego hazla para que siga contenta, sana y feliz. Juega con ella, diviértete, explícale las cosas que creas que debe saber y sobre todo cuídala y protégela. Visítala con frecuencia y dile que la amas.

En Ho’oponopono la niña interior es nuestro propio inconsciente. Es el que va almacenando todas las experiencias que vivimos como si de un potente ordenador se tratase. Y las guarda en forma de emociones, que es su lenguaje. Si sanamos la relación con él, nos sanaremos a nosotras mismas. Todas las áreas de nuestra vida se verán beneficiadas y encontraremos el bienestar y la felicidad que buscamos.

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Un fuerte abrazo,

Amalia

Seguramente en algún momento de tu vida te ha costado dormir, quizás haya sido una noche en la que has dado muchas vueltas en la cama y no conseguías conciliar el sueño, o puede que durante una temporada de nerviosismo o estrés al estar alterada no consiguieses quedarte dormida.

El insomnio puede tener varios orígenes: nerviosismo, estrés, depresión, problemas personales de diversa índole, cambios en los horarios de trabajo, jornada laboral extensa, viajes a largas distancias e incluso efectos secundarios de medicamentos.

Mediante técnicas de PNL e Hipnosis Ericksoniana se pueden tratar de forma muy efectiva las causas de los trastornos del sueño para poder así recuperar tu bienestar.

Uno de los hábitos más beneficiosos para que puedas descansar es practicar la meditación de forma habitual. Hoy te dejo una relajación y meditación para que puedas desviar la atención de aquello que está pasando en tu vida y puedas dormir y descansar.

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Un fuerte abrazo,

Amalia

El termino holismo proviene del griego hólos, que podemos traducir por  «todo», «totalidad».

El holismo propone que todos los sistemas (sociales, económicos, mentales, biológicos) se deben observar en conjunto, en su totalidad, y no dividirlos en las partes que los componen.

De esta forma una terapia holística es aquella que trata a la persona en su conjunto. Ese conjunto está formado de forma general por las emociones, los pensamientos y la parte física del ser humano.

Quiero ponerte ejemplos:

  • ¿Alguna vez de han dicho algo y al momento has notado como un golpe en el estómago? Seguro que ese algo no te sentó muy bien y por eso notaste la sensación física en la zona del estómago o en el plexo solar.
  • ¿En alguna ocasión has tenido un dolor físico, intenso o que ha durado varias horas? Por ejemplo un dolor de cabeza o dolor en las rodillas. ¿Recuerdas si te pusiste de mal humor o te desesperaste porque aquel dolor no disminuía?
  • ¿En alguna ocasión pensaste en algo, quizás algún problema y empezaste a encontrarte mal? Quizás aparecieron sensaciones de nervios…

En una terapia holística al tratar el “todo” de la persona, se puede incidir en varios sistemas para que esta mejore…

¿Cómo se puede hacer eso?

Dependiendo del “síntoma” de partida quizás es necesario liberar emociones que quedaron atrapadas en nosotros para que la persona pueda seguir avanzando. Se pueden descubrir aquellas zonas del cuerpo que duelen o molestan, ya que la enfermedad es un síntoma de que algo pasa más allá de lo físico. Y después quizás se pueden enseñar recursos para “corregir” la forma de pensar, o para que pueda darse cuenta del momento en que se queda enganchada en un discurso mental que no tiene fin, y que puede provocarle malestar.

De esta forma al incidir, no solo en los síntomas físicos, sino más allá, encontrando el origen de los mismos. La persona puede mejorar más rápidamente. Y no solo hoy, sino por un período de tiempo largo.

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Un fuerte abrazo,

Amalia