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Recuerdo que mi madre siempre decía: “es de bien nacido el ser agradecido”. Conforme han ido pasando los años he entendido el porqué. Lo que pasa que a lo mejor no era lo mismo que quería decirme ella…

Empezaré por decirte que las personas vibramos, vibramos emocionalmente, como vibra un diapasón. Un diapasón cuando lo tocas vibra, una campana cuando la tocas también vibra,… los objetos vibran, y las personas también vibramos.

Sin embargo las personas vibramos dependiendo de nuestro estado emocional. Si nuestro estado emocional es de depresión la vibración es muy baja. Fíjate que pasa cuando tienes depresión, cuando estas deprimida no te quieres mover, es como que te sientes pesada, sin ganas de hacer nada.

Y ahora te voy a poner el ejemplo contrario ¿Qué pasa cuando estas enamorada? Todo es expansión, todo es alegría, todo es hacer cosas, tienes ganas de ir a todos sitios, de moverte, de hacer… te sientes muy diferente. Es como si todo el universo estuviese a tu alcance

Por el medio hay otros muchos estados, dependiendo de la emoción así es la vibración. Por ejemplo, el estado emocional de vergüenza es el estado de vibración más bajo que puede tener un ser humano. Seguramente habrás podido escuchar el típico: “tierra trágame” cuando tienes mucha vergüenza. Ocurre cuando quieres desaparecer, es la vibración más baja de todas. Y la más alta es el amor, la iluminación…

Por eso cuando tengo clientes en mi consulta, prefiero que expresen rabia, qué tengan vergüenza o estén deprimidos. Porque la vibración de la ira o de la rabia es mucho más alta la de la vergüenza o a la de la depresión. Si vibras más alto puedes ir accediendo a vibraciones cada vez más altas y sanar más fácilmente, liberar las emociones que tengas que liberar.

Si quieres leer sobre la vibración y las emociones te recomiendo un libro: “El poder contra la fuerza” de David R. Hawkins.

La vibración de la gratitud es una vibración muy alta y la gratitud es algo a lo que generalmente no estamos acostumbrados. Y no digo la gratitud de decir “Gracias” porque te sirvan el plato en la mesa o “Gracias” porque te dejen pasar en un determinado sitio, que te abran la puerta, o que en el paso cebra se paren los coches

A la gratitud que yo me refiero es a la gratitud de saber que lo tienes todo, de saber la cantidad y cantidad de cosas que tienes en tu vida sin darte cuenta de ello. Por ejemplo, damos por supuesto que tenemos agua, que abrimos el grifo y cuando lo abrimos sale agua, hay que agradecer eso. Damos por supuesto que tendremos un plato de comida en la mesa, que tenemos unos zapatos para llevar. Damos por supuesto que tenemos manos, que tenemos codos, hombros, que todo nuestro cuerpo funciona correctamente, damos por supuesto que tenemos un coche, una moto, un patinete, una bicicleta o el medio de transporte que sea. O que incluso podemos ir caminando. Es otra cosa a agradecer, que podemos ir caminando. Hay personas que no pueden caminar (puede ser temporalmente). A mí me paso durante una temporada bastante larga, que no podía caminar. ¡Gracias porque ahora puedo caminar!

¿Que es lo que pasa cuando estamos en estado de gratitud?

Que si estamos en estado de gratitud podemos acceder a estar mejor, podemos acceder a nuestro bienestar. Si estamos en estado de gratitud nos damos cuenta de la cantidad de cosas que tenemos en nuestra vida. Y al darnos cuenta de ello nos fijamos en lo bueno, dejamos de fijarnos en lo que no tenemos en nuestra vida.

¿Qué pasa cuando tenemos depresión, cuando estamos tristes? Nos fijamos en lo que no tenemos, y nuesto diálogo interno va diciendo: fíjate que estoy sola, fíjate el trabajo que tengo… El fíjate puede ser muy extenso.

Claro, si nos fijamos en lo que no tenemos, nos fijamos en la escasez, y ya la tenemos liada…, nos metemos en la escasez y vamos bajando la vibración. Si nos centramos en la gratitud, nos centramos en la abundancia, y eso nos hace ¡EXPANDIRNOS!

Centrarnos en la gratitud y agradecer cada día lo que tenemos es algo que recomiendo muchísimo. Y es una de las cosas que yo misma hice en una temporada que tuve muy dura, la verdad. Una de las primeras cosas que empecé a hacer fue mi LIBRETA DE GRATITUD, y la recomiendo a todo el mundo. Porque ni te imaginas la cantidad de cosas que hay por las que estar agradecidas.

Yo recuerdo que el primer día (y les pasa a muchos clientes míos) solo escribí tres frases: gracias por mi piso, gracias por mi coche y poca cosa más. El segundo día me di cuenta: tengo agua en casa, tengo zapatos que ponerme, tengo vestidos, tengo ropa, tengo…SALUD. Vale, igual hoy tengo dolor de estómago, es igual déjalo, ¡TENGO SALUD!

Céntrate en lo que sí funciona, porque la emoción sigue el pensamiento y si piensas en cosas tristes, si piensas en carencia, te acabas encontrando mal. Es muy importante centrarse en la gratitud, centrarte en lo que tienes, centrarte en las cosas buenas que van bien en tu vida, en las cosas buenas que funcionan en tu vida, así podrás alcanzar el bienestar

Con la gratitud puedes parar ese diálogo interno, esa especie de vocecita interior que te va diciendo: fíjate esto que no funciona, fíjate que ahora tengo que ir a trabajar…

Céntrate en lo que SI TIENES. Por ejemplo: igual te ha pasado que te levantas por la mañana y no tienes leche para tomarte tu café matutino, y dices: ¡vaya, pues no tengo leche para tomarme el café! Y empiezas a darle vueltas a que no tienes leche. “Fíjate que no me voy a poder tomar el café, ya podía haberme acordado…” y desde este pensamiento empiezan a aparecer otros pensamientos inútiles que lo único que hacen es desmoralizarte, bajar tu autoestima porque te desempoderan, te estás tratando mal y sin respeto. ¿Cómo empiezas el día entonces? ¡Pues de mal humor!

En cambio si centras tu atención en lo que si tienes, igual tienes zumo en casa, o puedes hacerte una infusión. Pues: “Gracias, porque tengo ese zumo o esa infusión”. Pues hoy toca infusión o zumo, y no pasa absolutamente nada, ya compraré leche y mañana ya tocará café.

Te recomiendo la LIBRETA DE GRATITUD, en una libreta sencilla cualquiera. Puedes poner en la tapa “Libreta de Gratitud” y si puedes por la mañana a primera hora, empieza a escribir aquello por lo que estás agradecida en la vida. Y si no tienes tiempo de escribir puedes ir recitándolo mientras vas en el metro, en el autobús, en el medio de transporte que utilices, y luego escribirlo. El cerebro procesa mucho mejor todo lo que escribimos a mano.

Una herramienta fantástica para centrarte en lo que tienes, para centrarte en lo positivo es el Ho’oponopono, de la que te hablaré en algún video posterior. El Ho’oponopono se centra sobre todo en la gratitud y en el amor.

Si te centras en la gratitud y en el amor hacia los demás, verás como las cosas funcionan mejor en tu día a día.

Si te ha gustado este artículo compártelo con las personas que quieras y empieza por darles las gracias.

Muchas gracias por seguirme y muchas gracias por leerme.

Un abrazo!!

Amalia

Si estás leyendo este artículo es porque estás buscando soluciones para los ataques de ansiedad.

La ansiedad, como yo lo llamo, es exceso de futuro. Es el miedo a que suceda alguna cosa que puede suceder… ¡¡o no!!. Y ese miedo puede ser a cualquier cosa que te puedas imaginar: a enfermarnos, a que suceda un accidente, a que aquella persona nos diga esto o aquello o a que nos despidan. Pueden ser infinidad de miedos.

Hoy vamos a hacer una meditación para los ataques de ansiedad, para esos momentos en los que puedes tener dificultades por ejemplo, para respirar.

Los ataques de pánico suelen ser más fuertes que los ataques de ansiedad (aunque tienen el mismo origen) y suelen tener unas características un poquito diferentes de los de ansiedad. Aunque hoy trataremos los de ansiedad.

Los ataques de ansiedad se suelen identificar porque nos cuesta mucho respirar. En un momento determinado, no sabemos porque, tenemos la impresión de que no nos llega el aire, aunque fisiológicamente sí que nos llega. Eso suele suceder porque en esos momentos tenemos un estado de miedo tal que como no podemos huir, que es lo que haríamos como animales (fisiológicamente hablando). En ese momento querríamos huir porque nos sentimos en peligro, nos parece que verdaderamente nos va a pasar algo, que nos va a comer el león que tenemos delante rugiendo. Entra en funcionamiento nuestro cerebro reptiliano, aquel que nos mantenía a salvo cuando vivíamos en cavernas e íbamos a cazar. Sentimos que nuestra vida está en peligro, que vamos a morir.

Una técnica que funciona super bien para cuando tienes un ataque de ansiedad es EFT (Técnicas de Liberación Emocional), puedes leer el artículo aquí.

Como supongo que te encontrarás en ese momento, vamos a hacer ya la meditación, así que

¡¡Dale al Play!!

Espero y deseo que esta meditación te sea muy útil.

¡Muchas gracias!!

Un abrazo,

Amalia

La autoestima es el conjunto de creencias, sensaciones, sentimientos y pensamientos que tenemos sobre nosotros mismos.

Tener una buena autoestima, una autoestima saludable nos acercara, nos permitirá conseguir todo aquello que queremos hacer en nuestra vida y además nos ayudará y permitirá vivir plenamente, como nosotras queremos.

Además es muy importante tener una buena autoestima, una autoestima cuidada, que sea fuerte, para que todas aquellas cosas que nos puedan decir los demás no nos afecten en todos los aspectos. Para poder vivir plenamente todas las experiencias y todas las vivencias que tenemos en nuestra vida.

Muchas veces llegamos a la edad adulta con una autoestima baja, una autoestima minada por todas aquellas cosas que nos han dicho las personas que queremos: nuestros padres, hermanos, familia, pareja o amigos. Muchas veces esas palabras no eran malintencionadas, pero que poco a poco, sobre todo hasta los siete años de edad, han ido menoscabando y dañando nuestra autoestima. Y llega un momento en nuestra vida que tenemos que cuidarnos de ella, fortalecerla.

¿Cómo conseguimos fortalecer nuestra autoestima?

Debido a que el cerebro funciona por repetición. Podemos repetirnos aquello que nos hará fortalecer esa autoestima. Por ejemplo, si durante nuestra vida nos han ido repitiendo: eres tonto, no sacas buenas notas, esto no lo haces bien, no eres capaz de hacer eso… al final lo acabas creyendo y no te crees capaz de hacer determinadas cosas en tu vida, sean las que sean…

Para construir una buena autoestima tendremos que ir haciendo diferentes ejercicios. Uno de los ejercicios, que vamos a hacer hoy, es una Declaración de Autoestima de Virginia Satir, que a mí siempre me ha gustado mucho y que he utilizado muy a menudo, tanto en estados de relajación como leyéndola y repitiéndola constantemente.

Te voy a guiar en una relajación para que tranquilamente, sentada o estirada, puedas ir escuchando mis palabras todas las veces que quieras.

¿Preparada? ¡Haz clic en el video!

Yo soy yo

En todo el mundo no existe nadie exactamente igual a mí. Hay personas que tienen aspectos míos, pero ninguna forma el mismo conjunto mío. Por tanto todo lo que sale de mí es auténticamente mío porque yo sola lo elegí.

Todo lo mío me pertenece. Mi cuerpo, todo lo que hace; mi mente, con todos sus pensamientos e ideas; mis ojos, incluyendo todas las imágenes que ven; mis sentimientos cualesquiera que sean: ira, alegría, frustración, amor, decepción, emoción; mi boca y todas las palabras que de ella salen, refinadas, dulces o cortantes, correctas o incorrectas; mi voz fuerte o suave; y todas mis acciones, sean para otros o para mí.

Soy dueña de mis fantasías, mis sueños, mis esperanzas y mis temores.

Son míos mis triunfos y mis éxitos, todos mis fracasos y mis errores.

Puesto que todo lo mío me pertenece puedo llegar a conocerme íntimamente. Al hacerlo puedo llegar a quererme y sentir amistad hacia todas mis partes. Puedo hacer posible que todo lo que me afecta funcione para mis mejores intereses.

Sé que tengo aspectos que me desconciertan y otros que desconozco. Pero mientras yo me estime y me quiera, puedo buscar con valor y optimismo soluciones para las preguntas e ir descubriendo cada vez más.

Como quiera que parezca y suene, diga y haga lo que sea, piense y sea en un momento dado, todo es parte de mi ser. Esto es real y representa el lugar que ocupo en este momento del tiempo.

A la hora de un examen de conciencia, respecto de lo que he dicho y hecho, de lo que he pensado y sentido, algunas cosas resultarán inadecuadas. Pero puedo descartar lo inapropiado, conservar lo bueno e inventar algo nuevo que sustituya a lo descartado.

Puedo ver, oír, sentir, pensar, decir y hacer. Tengo los medios para sobrevivir, para acercarme a los demás, para ser productiva, y para lograr darle sentido y orden al mundo de personas y cosas que me rodean.

Me pertenezco y así puedo construirme

Yo soy yo y estoy bien.

Espero y deseo que te haya gustado esta Declaración de Autoestima repítela cuantas veces quieras ¡cuantas más veces mejor! Para que tu autoestima se fortalezca cada día más.

Además puedes complementar esta Declaración con la Meditación de la Niña Interior.

¡Muchas gracias!

Un fuerte abrazo,

Amalia